Saca todo el partido a tu smartband

Los smartband se han convertido en una de las soluciones más inteligentes para monitorear nuestro cuerpo y estado físico. Un pequeño artefacto capaz de medir las pulsaciones de tu corazón y darte informes detallados de cómo está tu cuerpo. Incluso, puede monitorear tu cuerpo.

Sin embargo, no siempre la información ofrecida sobre tus entrenamientos es interpretada adecuadamente. En un estudio reciente realizado en Inglaterra se descubrió que una mala interpretación de los informes puede llevar a la persona a padecer algún colapso de salud.

Y es que en este país, la proliferación y uso de los smartband es cada vez más intenso. De manera que si no se le da un uso adecuado a la información que devela este aparato y si no se le dan los usos correspondientes, se podría hablar de un breakdown tremendo en el sistema sanitario.

Un asunto que empieza a estresar a los usuarios

Por ejemplo, se sabe que muchas personas empiezan a padecer estrés por los usos que le dan a este aparato. Entre tantas notificaciones y alertas, la mente de la persona empieza a sentir cierto malestar. No es fácil adaptarse a que un apartito esté predeterminando tu vida en todo momento.

Algunos médicos, hablan de estos equipos como tensiómetros. Que exista un sensor midiendo el ritmo de tu corazón o el nivel de sueño, pasa de ser una alternativa que causa fascinación tecnológica a algo que empieza a dilatar tu tranquilidad.

Así que para evitar cargar con esta tensión derivada de esta tecnología, lo más importante es empezar a familiarizarse con los conceptos relacionados a cada notificación. Es importante estudiar a fondo los usos y los conceptos que miden los smartband, para que las notificaciones dejen de ser tan estresantes.

Saber interpretar los datos que ofrece la pulsera

Con una visión adecuada de lo que es el nivel normal de tu frecuencia cardiaca, el aviso que lleva a tu smartband será visto de manera agradable, como un simple dato que devela lo bien que está marchando tu metabolismo y las funciones orgánicas de cada uno de tus sistemas biológicos.

El otro aspecto a tener presente es que debes saber optimizar el sistema de notificaciones, para que estas no te abrumen. Hay que saber entender la magnitud de aporte científico que tiene el smartband y aprender a reconocerlo como un aliado que desea informarte sobre tu salud.

Es importante además que aprendas a no preocuparte por los informes que revela la aplicación de la smartband. Cada vez que sales a ejercitarte, la pulsera hace un monitoreo y luego te ofrecerá una idea clara de cómo puedes evolucionar en tus entrenamientos.

No tomar las cosas al pie de la letra 

El asunto es que muchas personas toman las sugerencias como un reto que deben cumplir sí o sí. Cuando en realidad se trata de una estimación de lo que podrías llegar a vivir, pero no una condena que necesaria y obligatoriamente tengas que afrontar.

De hecho, aunque la estimación de los alcances de tu actividad física resulte acertada, el cuerpo humano no es universal. Por ejemplo, la aplicación del smartband puede desconocer enfermedades que estén afectando a tu vida cotidiana, como lo puede ser la diabetes o problemas digestivos.  

Así que en ese sentido tienes que madurar y hacer una lectura adecuada de lo que son los informes develados por la app. Las estimaciones son solo cifras, cálculos matemáticos y estadísticas, pero no corresponden con lo que realmente podría ver un profesional sobre tus entrenamientos.

Fiarte en ti mismo

Lo que ofrece la app es simplemente una respuesta a un algoritmo matemático. Pero no tiene un tipo de visión completa de lo que ocurre con tu cuerpo durante los entrenamientos. La sugerencia clave que se está dando es que aprendas a escuchar tu propio cuerpo, en vez de fiarte de una tecnología.

La idea es que te nutras de contenidos relacionados con el mundo de la actividad física para así comprender muy bien que significa cada dato y aprender a sacarle provecho a la tecnología de la pulsera, mientras es tu propio criterio lo que elige lo que es más acertado para ti.