¿Por qué sentimos sensación de quemazon en los musculos al entrenar?

¿Alguna vez has experimentado una especie de sensación de quemazón en los músculos durante el entrenamiento? Lo cierto, es que esta situación puede producirse más habitualmente de lo que imaginas. Hoy te contaremos por qué ocurre y cómo ponerle remedio.

Sensación de quemazón en los músculos en los entrenamientos: ¿por qué?

El hacer ejercicio está completamente a la orden del día. Sin embargo, a veces sufrimos sensaciones que no sabemos muy bien cómo interpretar.

Una de esas sensaciones, es la de quemazón, una especie de ardor que puede sufrir al entrenar a altas intensidades. Pero, ¿qué significa?

En el momento en el que se siente este ardor, quiere decir que debemos dejar de entrenar. En su defecto, también es una forma de avisarnos de que estamos trabajando por encima de unos ciertos umbrales. Por lo tanto, la clave está en reducir la intensidad o bien en continuar entrenando al día siguiente.

¿Por qué sucede?

Como te comentamos, se produce al entrenar a altas intensidades. Normalmente, el pH de la sangre está sobre 7.4, es decir, es ligeramente alcalino. Pero si se aumenta la actividad física por encima del 50%, lo que se produce en el cuerpo es la sensación de quemazón en los músculos, y es porque el pH desciende por debajo de los 7 llegando a los 6.5 en muchos casos.

Al realizar el entrenamiento se liberan los iones de hidrógeno (H+) debido al catabolismo de los carbohidratos que deriva en lactato, lípidos que producen ácidos grasos, cuerpos cetónicos y proteínas que generan ácido fosfórico.

La acidez que se genera inhibe la enzima fosfofructoquinasa que fosforila a la fructosa 6-fosfato durante la glucólisis. Forma parte del proceso de obtención de la glucosa a partir del glucógeno, pero en el momento en el que se inhibe la enzima, aparece la fatiga en la persona.

Por lo tanto, como ves, es algo que puede ser habitual porque depende del cuerpo. Cada persona es un mundo y el nivel de pH no tiene porqué ser igual en todas las personas ni afectar igual la actividad. Pero hay algo que puedes hacer para contrarrestarlo.

¿Cómo evitar esta acidez muscular?

Lo cierto, es que el cuerpo tiene determinados mecanismos para contrarrestar la acidez muscular. Por lo tanto, utilizar suplementos como el bicarbonato o la beta-alanina, pueden ser interesantes en los deportistas.

En el caso del bicarbonato, es especialmente popular y puede que lo tengas por casa, ya que es uno de los habituales de los remedios caseros. Si todavía no tienes uno, te lo recomendamos porque se emplea para multitud de cosas.

Lo importante, es que se trata de una sustancia alcalina y puede neutralizar la acidez muscular excesiva derivada de hacer ejercicio. Además de aumentar la concentración de iones de hidrógeno. Por eso se recomienda para las personas que suelen sentir esa sensación de quemazón al entrenar.

Para contrarrestarlo, debes aprender a usarlo y no te preocupes que es muy fácil. Eso sí, ten en cuenta que en cantidades muy altas puede producir molestias de tipo gastrointestinales. Lo mejor es que ajustes la cantidad a tu cuerpo.

Un remedio muy recurrido: bicarbonato, ¿cómo tomarlo?

¿Qué cantidad se suele tomar normalmente? Unos 0,2 o 0.3 gramos por kilo de peso diarios y en 3 o 4 tomas. Lo ideal es que una de las tomas coincida 1 o 2 horas antes de entrenar, para que la lleves a punto.

Empieza tomando estas cantidades y compara los resultados de antes con los de ahora. Es muy posible que ya no sufras esa molesta quemazón en los músculos y todo vuelva a la normalidad. ¡Esperamos que este consejo te sea de gran ayuda!

Como ves, esta quemazón o ardor en los músculos al hacer el ejercicio debido a practicarlo a altas intensidades es habitual en muchas personas. Depende de su cuerpo y, si te ocurre habitualmente, para y sigue con el entrenamiento otro día.

Otra opción es que optes por el bicarbonato, pero siempre de manera responsable, respetando las dosis recomendadas para cada día.

Así que solo queda que pruebes estos tips para que vuelvas a disfrutar de tus entrenamientos con normalidad y al máximo, sin preocuparte por ardores en los músculos ni sintiendo sus molestias.