La Seguridad Social española financiará fármacos para dejar de fumar

En los últimos años, son muchas las personas que poco a poco han ido dejando de fumar. Sin embargo, la Seguridad Social española busca dar un golpe sobre la mesa financiando fármacos para dejar de fumar. Una iniciativa interesante que muchos otros países ya han adoptado con éxito.

La SS financiará fármacos para que las personas dejen de fumar en España

Aunque cada vez más personas dejan de fumar por su propio pie, el Gobierno quiere que sea más fácil hacerlo. Para ello, una medida que adoptará la SS española es la financiación de fármacos para que las personas dejen de fumar.

Podríamos decir que es algo que pagaremos todos, fumadores y no fumadores mediante impuestos. Pero que al fin y al cabo hará que disfrutemos de una mejor salud, calidad de vida y también un mejor servicio en la Sanidad pública, ya que al reducirse el número de fumadores también deberían reducirse el número de pacientes con cáncer de pulmón o de boca, entre otros.

Aunque dejar de fumar es gratis si se tiene mucha fuerza de voluntad, también existen fármacos que hacen que esta tarea sea más fácil. Para ello, la Seguridad Social quiere financiarlos para que los fumadores accedan a ellos gratis.

Es la primera vez en la que el Sistema Nacional de Salud financie un tratamiento con vareniclina, que recordemos ya se demostró su eficacia en EEUU y Europa, puesto que aumenta en 10 las posibilidades de dejar de fumar para siempre.

Vareniclina: ¿qué es?

Para entender mejor hasta qué punto merece la pena la financiación de este fármaco, mejor es conocerlo, ¿no crees? Pues bien, la vareniclina fue descubierto por la farmacéutica Pfizer y apareció en el año 2005.

La sustancia encontrada en la Vareniclina proviene de modificar la citisina, que está en la planta Calia secundiflora. Es un competidor directo de la nicotina, ya que se modifica químicamente para que sea más efectiva. Dando como resultado a Champix, su nombre comercial.

Este medicamento se aprobó en EEUU en el año 2006 y más tarde llegó a Europa. Y es muy popular porque es considerado como un agonista nicotínico, lo que quiere decir que reduce la intensidad del síndrome de abstinencia haciendo que sea fácil luchar contra la necesidad de fumar.

No obstante, este fármaco no hace que desaparezca la ansiedad, los cambios de humor u otros síntomas típicos cuando se deja de fumar. Pero los reduce. Además, aunque no es infalible, tiene muchas papeletas para dejar de fumar.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento se inicia cuando el paciente aún sigue fumando. A partir de ese momento, deberá tomar una pastilla de media dosis los tres primeros días. Mientras que los cuatro siguientes deberá tomar dos medias dosis diarias.

Al empezar a tomar el fármaco, hay pacientes que dejan de fumar al momento. Mientras que hay otros que van poco a poco, reduciendo el número de cigarrillos que toman al día. digamos, que depende siempre de la persona.

Después de la fase de introducción a lo largo de estos siete días, el paciente deberá elegir un día entre el octavo y el decimocuarto para dejar el tabaco de manera total. Cuando lo haga, deberá tomar una dosis por la mañana y otra por la tarde. Esto deberá repetirse sobre unos cuatro meses.

Durante el tratamiento, es importante preguntarle al médico cualquier duda. Además, el profesional irá guiando al paciente y le reducirá la dosis hasta dejar el medicamento completamente. Si surgen efectos secundarios, lo mejor es dejar el tratamiento y acudir al médico por urgencias.

¿Cuándo estará disponible?

En estos momentos, los trámites ya se encuentran en proceso de ultimátum, por lo que pronto veremos este fármaco que la Sociedad Social española ofrecerá de manera gratuita a las personas que deseen dejar de fumar. Es cuestión de semanas que esto ocurra.

La marca financiada es Champix, que pasaría a ser prescrita sistemáticamente por el servicio de atención primario. No obstante, si tenemos en cuenta que, según la prensa, este medicamento ya ha ayudado a más de 70.000 personas a dejar de fumar, está claro que su eficacia habla por sí sola.

Si eres fumador, ¿por qué no lo intentas? Eso sí, recuerda empezar a tomarlo con ayuda de un profesional y realizando un seguimiento bajo atención médica.