¿Dónde se inventó la bicicleta?

La bicicleta es un vehículo de transporte muy recurrido, sobre todo en la actualidad, porque podríamos decir que se ha vuelto a poner de moda con la movilidad sostenible. Pero, ¿sabes dónde se inventó la bicicleta?

Bicicleta: dónde se inventó

Es habitual conocer multitud de cosas diferentes. Pero, sin embargo, no saber cosas tan sencillas como esta, el lugar en el que se inventó la bicicleta.

Pero lo cierto, es que la primera bicicleta se remonta al año 1817. Como ves, 200 años después todavía las seguimos utilizando y parece que fue ayer. Claro que, ha ido evolucionando con el paso de los años, ajustándose siempre a las necesidades de cada época. Y aunque han pasado 200 años, sigue siendo uno de los medios de transporte que más utilizamos en el día a día, también como deporte.

Claro que, con los cambios en cuanto a la movilidad, muchas personas la han rescatado de sus trasteros y la utilizan, para contribuir con el medio ambiente y tener una ciudad más limpia y sostenible. Por ese motivo, ya no es solo un juguete para niños, también es un vehículo para trabajar, para ir a cualquier parte o para practicar actividades deportivas.

En todo este tiempo, han ido evolucionando muchísimo. Pero lo que no se puede cambiar, es a la pionera, porque fue obra de Karl von Drais, alemán, cuando el inventor la construyó en el 1817. Por lo tanto, respondiendo a la pregunta inicial del artículo, se inventó en Alemania.

Cuando la inventó, se le conocía como Draisine o velocípedo. La ideó para tener un medio de transporte de madera, barato y de fácil mantenimiento respecto a los caballos. Su éxito fue tanto, que rápido surgieron “imitadores”.

El siguiente en dar el paso fue escocés Kirkpatrick MacMillan. Él fue quién realmente inventó la bicicleta a pedales en el año 1839, unos 22 años más tarde. Le siguió Thomas McCall, quien apostó por su versión en el 1869.

En ese momento, la demanda de bicicletas creía como la espuma. ¿El motivo? Eran económicas y cómodas para realizar trayectos largos de manera rápida. Debido a su éxito, los fabricantes no pudieron quedarse quietos y sacaron múltiples variantes.

Una de las primeras innovaciones que vimos, fue el cambio de tamaño de la rueda trasera. Este se produjo en el 1880. Hasta que 10 años después surgió la bicicleta de seguridad, con las dos ruedas del mismo tamaño.

Esa última se podría decir que es la base de la bici como tal que conocemos hoy, porque se convirtió en la estructura en la que se basan las actuales. A partir de entonces vimos muchos modelos, diferentes e incluso bicicletas para mujeres.

Como dato curioso a la hora de hablar de las bicicletas específicas de mujeres, destacar que fueron conocidas como la “máquina de libertad”. Cómo imaginas, su nombre se debía a que este medio le daba la posibilidad de tener libertad física, pudiendo ir de un sitio para el otro.

Aunque pasaron a un segundo plano, nunca han desaparecido y vuelven con fuerza

Si bien es cierto que por un momento llegaron a pasar a un segundo plano. En el siglo XX en adelante con el impulso del coche como medio de transporte para ir a todas partes, la bicicleta pasó a ser ineficaz para llegar rápido a los sitios (en comparación claro está).

En torno a los años 60 y 70, la bicicleta siguió evolucionando y repuntó en cuanto a popularidad. Sobre todo porque ya eran tiempos de libertad de expresión y de esperanza en muchos ámbitos diferentes

Más cerca de finales del siglo XX, podríamos decir que las preocupaciones cambiaron. Ya eran otras y cada vez más personas buscan la manera de mantenerse en forma era, por lo que las ventas de bicis aumentaron.

Durante esos años vimos nuevas variantes como la bicicleta de montaña e incluso la bicicleta estática para hacer bicicleta sin salir de casa.

Pero recientemente, han vuelto a sufrir un gran impuesto por la concienciación con el medio ambiente. Cada vez más personas recurren a la bicicleta como una forma de moverse por la ciudad, que además es sana, divertida, sostenible y barata.