¿Cuánto tiempo necesito para terminar poniéndome en forma?

Colocarse en forma es el sueño de muchas personas en el mundo. Sí, porque en una era como la actual, donde el sedentarismo triunfa, cada vez resulta más difícil sacarle tiempo a los entrenamientos. Las personas aglutinan tiempo y más tiempo sin ejercitarse.

Por eso, cuando deciden iniciarse en los entrenamientos, el esfuerzo resulta desgastante. O bien, se acude a estrategias bastante pesadas. Por ejemplo, la gente acude a dietas demasiado agresivas que afectan fuertemente a la nutrición de las personas. Otras se someten a entrenamientos intensivos.

Todo esto, suele resultar contraproducente a corto y largo plazo. Lo más común es que la persona se agote rápidamente de la idea de colocarse en forma y abandone por completo la idea de ejercitarse. Como consecuencia, vuelve al mismo estilo de vida sedentario.

Un periodo mínimo de 3 meses

De acuerdo a las palabras de Cristina Herranz, quien es entrenador persona de Bluea Sanitas, además de ejercer como terapeuta, llegar a colocarse en forma puede tomar un tiempo que va de los 3 a 4 meses. En ello juega naturalmente el tipo de alimentación que se lleve, como también la edad y el sexo.

Otros factores que entran en juego es el nivel de ejercicio físico que se realice a diario. Pero además de esto, hay que tener en cuenta a que hace referencia el concepto de “estar en forma”. Para muchos, estar en forma alude a tener una figura perfecta, con un abdomen seductor y unos brazos con buen músculo.

Pero en términos generales, estar en forma no representa tener un cuerpo esbelto y fascinante como el que representan los modelos de hoy en día. Lo importante es que los entrenamientos definan una excelente resistencia física, para que la persona tenga un metabolismo más adecuado.

Salirse de la rutina sedentaria y pasar a la rutina de actividad física

El estar en forma también se ve reflejado en una vida más saludable, al margen de malos hábitos alimenticios. El asunto será siempre batallar contra ese desaliento que supone salirse de la rutina sedentaria. Es más cómodo quedarse en viendo tv que salir a trotar o realizar abdominales en tu casa.

En palabras de Cristian Herranz, el éxito de los entrenamientos consiste en relajarse y dedicar al menos una hora diaria de correr, caminar o viajar en bicicleta. La idea es motivarse y entender que los entrenamientos reformarán nuestro cuerpo a largo plazo. Los resultados no se verán en tiempo corto.

Y es precisamente eso en lo que tiene que madurar la persona que quiere tener un estilo de vida saludable. Los entrenamientos deben suponer una constante. Este es un consejo esencial para aquellos que son personas obesas, aunque también hay que recordar que las personas delgadas pueden no estar en forma.

También las personas delgadas necesitan ponerse en forma

En el caso de las personas obesas, el primer reto se encuentra en reducir la grasa corporal. Para esto, esencial complementar la actividad de los entrenamientos con lo que es una excelente dieta. La buena alimentación estimula a todo el cuerpo para que la persona mantenga el ritmo de ejercitarse.

En el caso de las personas delgadas, el enfoque tiene que ver más con la resistencia física. Si eres de esas personas que se cansa rápidamente por tan solo subir unas escaleras, debes tener en cuenta dicho señal como una alerta de que debes sacarle más tiempo a los entrenamientos.

Ahora bien, a medida que pasa el tiempo, el ser humano acumula más masa grasa que masa magra. Esto quiere decir que en el caso de una persona con 30 años o más, el gasto energético se reduce en un 2%. De manera que para mantener en equilibrio el gasto energético, se debe mantener una dieta donde existan menos calorías.

La paciencia es la virtud suprema para los entrenamientos

Pero, exactamente qué significa ese 2% de gasto energético. Este gasto energético implica que a largo plazo, si una persona mantiene su ritmo de vida sedentario, alcanzará un aumento de 2,5 kilogramos por año. Así que si no te dedicas a entrenar, más acumularas factores con los que tendrás que luchar.

Por otra parte, de acuerdo a estudios, las mujeres tienen que realizar un mayor esfuerzo para ejercitarse. Esto se debe a lo que se denomina como “desventaja mecánica”, derivada del hecho de no tener tan masa muscular como sí la tienen los hombres.  

El tema de fondo siempre será el trazarse un objetivo claro. Con una meta clara de lo que se desea alcanzar, sumado a la paciencia, ten por seguro que empezarás a disciplinar tu mente y cuerpo. Los entrenadores son enfáticos en que la paciencia es la virtud que mejor aporta en un proceso de acondicionamiento físico.No solamente por el hecho de que es la que permite reconocer los resultados a corto y largo plazo, sino porque también le permite a la persona escuchar a su entrenador, o bien, acudir a literatura relacionada con los entrenamientos. De esa manera se le da consistencia al proyecto de conquistar la figura soñada, que es una síntesis de estar en forma y poseer una muy buena salud.