Beneficios de la siesta en la salud

La siesta no tiene el mismo valor que el dormir de noche. Sí, representa un momento donde te relajas durmiendo, pero es un tipo de sueño que no tiene la misma intensidad a cuando descansas de noche. Usualmente se dice que este periodo de sueño, debe realizarse justo después de comer.

Pero no es necesario. Lo que sí es acertado es que si implementas esta actividad de sueño a tu día a día, aportarás significativamente a tu salud. Es un momento diario que te ofrecerá una gran diversidad de beneficios. Sin embargo, es importante no abusar de los periodos de siesta.

El motivo por el que no debe abusarse del periodo de la siesta se debe al hecho de que tu reloj biológico puede desajustarse y entonces cuando lleguen las verdaderas horas de sueño, en la noche, no podrás disfrutarlas a profundidad. La siesta es algo más moderado.

Una buena siesta dura alrededor de 20 minutos

Generalmente, se sabe que un periodo de siesta va de 15 a 20 minutos diarios. Lo máximo a considerar sería una media hora, en el caso de que estés muy cansado. Pero prolongar la siesta a una o más horas, puede empezar a ser contraproducente.

Para que tu salud sea óptima solo bastarían esos 20 minutos diarios. Porque cuando empiezas a darle espacio en tu vida a la siesta, tu cuerpo y sistema nervioso aprenden a relajarse. Se trata de una pausa similar a lo que ocurre cuando reinicias tu PC o tu smartphone.

De manera que al despertar tu mente se encuentra mucho más despejada y tu cerebro ha tenido tiempo de organizar un poco tus ideas. Este hecho por sí mismo, aporta enormemente a que tengas un tipo de circulación sanguínea más equilibrada. Y esto a su vez impacta en tu metabolismo.

Tu cuerpo se restaura durante la siesta

Al cabo de los veinte minutos diarios, tu mente estará más despejada y apta para continuar con las labores del día. Eso sí, como la idea no es abusar, tienes que aprender así mismo a establecer un horario. Un horario que se fortalece a medida que tu cuerpo entiende los beneficios y el momento diario en que vas a darte ese periodo de reposo a través del dormir.

El otro aspecto positivo que te brinda la siesta es que tu energía se recarga. Y eso se ve reflejado en que tendrás una mejor actividad cognitiva. Es decir, tu mente estará más enfocada en lo que debes realizar. Si quieres tener un resultado extra para tu salud, se aconseja que después de la siesta te des un paseo.

No dejar que la pereza inunde tu vida

Ya que al hacerlo, tu cuerpo coloca en movimiento toda su actividad cardiovascular, logrando que lo alcanzado en la siesta repercuta en un mejor estado de ánimo. Es también importante realizar esta actividad, para evitar que tu mente y tu cuerpo se inclinen hacia la pereza cotidiana.

Es decir, tu cuerpo puede empezar a entender que en tu ritmo de vida, la siesta dilata todos tus sentidos, haciendo eco al sedentarismo. Si complementas la actividad de dormir con el movimiento, entonces, tú mismo cuerpo entenderá simplemente que la siesta es una pausa.

La idea final es que la experiencia del dormir en la tarde, después del almuerzo o en el momento de descanso laboral, se convierta en algo placentero. Algo donde tu relajación se dilate a través de tus ojos cerrados y el silenciar aquello que te inquieta de tu día a día.

Una pausa tan sana como lo es respirar profundo y dejarse llevar por la calma.